Adicciones
Atendiendo lo que la historia demuestra, podemos ver que es la curiosidad una de las caracterizas principales del ser humano. Nadie puede negar que desde siempre el hombre ha intentado explorar el mundo que lo rodea, y averiguar el porqué de lo que en él sucede.
El hombre se sitió dentro del contexto de lo comprensible. Primero lo hizo con un cuerpo apartado del alma que lo animaba, para después dirigir la mirada hacia ésta, tratando de explicar y describir su propia humanidad.
El sueño, el ensueño, lo impresionable, las ilusión de todos y cada uno de los sentidos, el éxtasis, el trance y los delirios, han quedado sumisos a esa conciencia dominante y postergados a las profundidades de lo que no debe decirse, de lo que no debe oírse, de lo que no existe porque no es racional, de lo que no real puesto que es imaginario. Junto a esta interferencia que lo lleva a probar vegetales, minerales, animales, sustancias y sus derivados, rápido pudo considerar que algunas de ellas le estimulaban efectos y sensaciones gustosas que lo movían a buscar la reiteración de la experiencia, que busca porque lo aproxima a su propia particularidad, aun cuando muchas veces crea que le facilita huir de ella. |
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