Vehículo para unir lo espiritual con lo material
"Manifiesto del Arte Volante Firmado en Palma de Mallorca en junio de 1995".
La habilidad de las cometas (papagaio, en portugués; aquilone, en italiano; cerf-volant, en francés; kite, en inglés; vozdushnyi smei, en ruso; drachen, en alemán), es una antigua destreza china que, según algunos, germinó anterior al siglo V a.C. En sus principios, se las asoció con fines bélicos.
Las cometas para la cultura China
Remontar cometas es hoy por hoy una de las acciones lúdicas más populares, como continuidad de un encanto que brotó en China hace más de dos mil año. Una vieja fábula cuenta el origen de las cometas chinas describiéndose una imprevista ráfaga de viento que impulsó el sombrero de la cabeza de un campesino, quien logró cogerlo por su banda antes de que volara decisivamente. Aquel tou-li (calificativo del sombrero de los campesinos) fue según la fábula la primera cometa china.
Origen de las cometas chinas
El emperador Kaoyang, de la familia Chi del norte (550-557) estaba extremadamente obsesionado con la idea de copiar a las aves en su solemne vuelo. Este encanto tuvo, en cualquier caso, consecuencias de lo más grotescas; narran las crónicas que ataba a sus enemigos a barriletes con forma de búho y los lanzaba al vacío desde lo más alto del palacio a la expectativa de que alguno lograra remontar vuelo. Indiscutiblemente, la mayoría se estrellaba contra el piso. Pero la entereza del emperador se benefició con un premio y uno de ellos logró elevarse gracias al viento y trasladarse dos millas antes de aterrizar. Posteriormente, el "afortunado cometero" agonizó de hambre.
El uso inicial de las cometas
Las cometas chinas eran originariamente utilizadas por los chinos con intenciones bélicas. Liu Pang, precursor de la dinastía Han (206 a.C. - 221 d.C.), le aumentó creatividad e este objetivo. Volaba sus cometas dotadas de cascabeles sobre los cuarteles de los enemigos a la noche, y éstos huían horrorizados sin predecir de dónde provenían los ruidos.
Prohibición de las cometas
Hasta tal punto han sido populares las cometas en Taiwán que durante la ocupación japonesa (1895-1945) quedó absolutamente prohibido el arte de volarlas. Los japoneses desconfiaban que las cometas fueran utilizadas para consignar señales cifradas, y cada vez que encontraban a un niño remontando una cometa se la retenían. No percibían los aguerridos soldados que lo único que lograban era cortar las alas de la ilusión de aquellos niños creadores.
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