La vida sexual de la pareja

La vida sexual de la pareja

¿Por qué es tan difícil hablar de sexo?

"Decir" el amor presupone una comunicación, un intercambio, un lenguaje no sólo verbal, en cuya sintaxis se incluye también la relación sexual. Si se analizan los temas que aparecen en el consultorio sexológico, es posible detectar que con mucha frecuencia se prefiere consultar con extraños los temas íntimos que se deberían abordar con la propia pareja. "Sé que ella no disfruta como yo, pero cuando intento comentárselo me quedo mudo", dice Marcelo, de 32 años.

Anticonceptivos orales

DiafragmaEntendemos que lo más importante y lo primero que se debe comunicar a la persona que consulta es la alta seguridad de los anticonceptivos orales. Es un método que teóricamente es absolutamente seguro, y la seguridad depende fundamentalmente de la responsabilidad de la usuaria.

La vida sexual de la pareja

El ancestral tabú que, desde hace siglos, se cierne sobre el sexo ha cambiado de aspecto, pero sigue haciendo estragos. Hoy se habla con toda naturalidad del tema en reuniones de amigos, en la oficina o en el cine. Sin embargo, son muchas las mujeres que no se atreven a confesarles a sus maridos que, desde hace años, no sienten placer al hacer el amor. Y ellos, a la vez, no se atreven ni en sueños a hablar de sus fantasías eróticas, que no son ni anormales ni perversas. Todos estos son complejos comunes en la vida sexual de la pareja .

Un temor que tiene historia

Pero también es cierto que, si por fin uno de los dos se decide a abordar el tema, la reacción del otro puede ser negativa y no hace más que empeorar las cosas. "Cuando le dije a mi marido que jamás había tenido un orgasmo, se sintió tan mal, que desde entonces casi no hemos vuelto a tener relaciones", comenta una paciente. Mientras que un marido relata que al proponerle a su esposa que se pusiera ropa interior más sexy, ella le respondió ofendida: "No soy una prostituta". En ambos casos, quienes se decidieron a hablar pueden llegar a pensar que mejor hubiera sido quedarse callados.

Las causas que llevan a esta falta de comunicación entre dos personas que viven juntas y se quieren pueden ser múltiples y variadas. Averiguar por qué cada uno tiende a guardar silencio es dar ya el primer paso hacia la solución de este problema.

Me resulta violento hablar del tema

En estos casos el problema proviene de la infancia. Si en la familia de origen jamás se nombraban los órganos sexuales, de adultos seguramente será difícil pronunciar en voz alta palabras como pene, vagina, clítoris, ya que en lo más profundo del inconsciente se tendrá grabado este mensaje: "El sexo es algo sucio de lo que no se puede hablar".

No sé qué decir

Muchas mujeres conocen únicamente el lado negativo de la sexualidad. Es decir, saben que no les gusta, pero desconocen qué pueden hacer para lograr que sus relaciones sexuales sean más placenteras. Durante muchos años se les ha inculcado que una mujer "decente" no tiene deseos sexuales que salgan de "lo normal", y una gran mayoría tampoco se atreve a explorar su cuerpo para descubrir qué le gusta realmente.

Si me quiere, debería saberlo

Algunas mujeres tienen dificultades para aceptar que no existe el amante perfecto, el que con sólo mirarlas a los ojos profundamente adivina sus deseos más íntimos y sus sueños más escondidos. Eso sólo pasa en las películas, y no siempre. Es también una postura cómoda en la que todo el peso del funcionamiento sexual de la pareja se deja caer sobre el otro.

Se llevaría una gran desilusión

También son las mujeres las que, en ocasiones, no se sienten con fuerzas para desengañar a su compañero y llegan incluso a fingir el orgasmo. Actúan así porque, según ellas, él no aceptaría la verdad. Su excusa es el amor, pero a veces lo que ocurre es que les resulta más cómodo tolerar unos minutos que iniciar una discusión sobre un tema difícil de abordar.

Tengo miedo de su reacción

A veces los hombres se excusan diciendo que ella no los va a entender y se va a ofender, cuando en realidad sienten vergüenza de confesarle a otra persona sus deseos más íntimos porque, de alguna manera, creen que se volverán más vulnerables y que eso le dará a su pareja un cierto poder. La única forma de solucionar estos problemas es encararlos clara y sinceramente. Pero no es suficiente tener pensado lo que se va a decir, también es necesario tener una preparación previa por ambas partes.

Tomar conciencia del propio cuerpo

Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, no seremos capaces de establecer una relación cariñosa con el de nuestra pareja y, por lo tanto, tampoco con el sexo. Las personas a las que les cuesta aceptar su físico deberían contemplarse con una actitud positiva y no sólo para buscar imperfecciones.

Atreverse a tener deseos sexuales

No hay por qué avergonzarse de tener sentimientos, sueños y fantasías sexuales. Muchas veces los tabúes provienen de la educación recibida en la infancia. Si es así, hay que enfrentarse a ellos de una manera crítica para intentar superarlos. Es muy importante también familiarizarse con el propio cuerpo y sus reacciones, y para ello nada mejor que proponerse la tarea de conocerse mejor. "¿Qué caricias prefiero recibir?". "¿Dónde me resultan más agradables?". Sólo si conocemos qué nos da placer podremos comunicárselo al otro.

Necesitamos aprender a expresarnos

Una manera muy útil es iniciar un diario escribiendo en él los sentimientos, deseos y experiencias sexuales. Hay que procurar ser lo más explícito posible, llamando a las cosas por su nombre. Al principio suele ser difícil, pero al cabo de un tiempo muchas personas disfrutan con ello. El diario tiene una doble utilidad. A1 repetir varias veces una palabra o una frase, luego resulta mucho más fácil pronunciarla en voz alta. Además, tener que expresarnos con palabras nos ayuda a concretar ideas, sentimientos y deseos.

Hablar sinceramente con el otro

No se trata de facilitar a nuestra pareja un manual de instrucciones precisas, porque la harían sentirse insegura. Es mejor invitar a experimentar juntos. Lo más importante es eliminar cuanto antes todo lo que nos perturba y dejar el campo abierto, sin tabúes ni represiones, a la investigación compartida y al placer.

El calor, la ternura, la confianza, la desinhibición, la información, el conocimiento del propio cuerpo y del de la pareja y, por cierto, la libertad interior y el amor son ingredientes que cada uno puede dosificar como más le guste para hacer de la relación sexual y de la propia sexualidad un elemento fundamental en su existencia. De esta manera, el placer puede encontrar finalmente el lugar que merece en la historia de cada individuo. Placer físico, psicológico, placer de vivir la relación con el otro enriqueciéndose recíprocamente.
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Diafragma

Es un método mixto de barrera. No puede utilizarse solo sino que debe ser usado con espermicida. Como método anticonceptivo el espermicida, es poco confiable porque tiene un bajo índice de seguridad. Sirve para complementar.

Lactancia y anticoncepción

El bebé ha llegado hace unas semanas y la pareja ha pasado a ser una familia. La reanudación de las relaciones sexuales le plantea un nuevo interrogante: qué método anticonceptivo usar para que el segundo hijo espere un tiempito más. En este artículo por lo tanto se analiza la relación entre la lactancia y anticoncepción.