Si no fuera así, todos nuestros embarazos terminarían en abortos espontáneos.
Por distintos mecanismos fisiológicos se produce una disminución de la inmunidad, eso nos hace más débiles. E1 sueño aumentado nos provoca más necesidad de descanso. E1 umbral de dolor está aumentado, por lo cual nos duelen cosas que antes no dolían.
La presión arterial desciende por acción de neurotransmisores que provocan vasodilatación en todo el organismo para que llegue al embrión el flujo sanguíneo necesario para su nutrición y crecimiento. Todo esto hace que el primer trimestre sea un período de cambios físicos que, a veces, son algo molestos.
¿Qué pasa con la conducta de la mujer embarazada?
Durante todo el embarazo, somos más proclives a estar más sensibles, más emotivas, cualquier cosa nos hace llorar o emocionarnos. Es un momento de nuestras vidas muy movilizador, en el que vienen a nuestra memoria muchísimas situaciones que habitualmente están sepultadas en el inconsciente. Nuestro vínculo con nuestra pareja, el vínculo con nuestra madre, nuestra infancia, el vínculo con los hermanos, todo eso ahora vuelve a impactar en nuestra mente, aún de forma no consciente, pero más cercana a donde están siempre.
Es posible que tengamos discusiones con la pareja, malestar en el trabajo y diferencias con la familia de origen.
Sumado a eso, hay cambios en la imagen corporal que a veces se hacen difíciles de procesar. El aumento de peso, los edemas que van en aumento, el crecimiento de las mamas, pueden hacer que aquellas mamás muy pendientes de la imagen fisica no estén a gusto con lo que el espejo les devuelve, por lo cual esto se vuelve un factor de estrés adicional.
¿Qué pasa con la sexualidad de la mujer embarazada?
Tenemos menos ganas de tener relaciones sexuales, por lo cual la frecuencia de nuestras relaciones puede disminuir. Pero además de tener menos ganas, surge el temor de dañar al futuro bebé durante el coito. Entonces, tanto la mamá como el papá van espaciando estos encuentros.
¿Qué tiene que hacer la mujer embarazada entonces?
Sabiendo todo esto, lo que debemos hacer es no asombrarnos cuando estas cosas comiencen a suceder. Si sabemos que esto nos puede pasar, no nos tomará desprevenidas si llega en algún momento. Porque obviamente no todas las cosas que describimos les pasan a todas las embarazadas.
Pero sí es real que a todas les pasan distintas combinaciones de ellas. Debemos estar atentas a los estados emocionales y advertir a nuestra pareja que la sensibilidad exacerbada es propia del embarazo. Con eso lograremos una pareja más comprensiva y dispuesta a contenernos. Es clásico en esta época las discusiones por cosas mínimas, que terminan con la embarazada llorando y su pareja sin comprender qué fue lo que dijo o hizo que pudo afectarla tanto.
La embarazada además debe buscar un régimen de vida lo más sano posible. Y esto pasa por la alimentación adecuada en cantidad y calidad, por la actividad física especial para este momento, por la contención familiar, por la adquisición de información que destruya mitos.
Es importante la preparación para el parto (psicoprofilaxis), dado que allí una partera nos explicará todo lo que vamos a vivir, una fisioterapeuta podrá decirnos cuáles son los ejercicios adecuados que tenemos que hacer (tanto para el parto como para higiene de columna en el embarazo) y una psicóloga podrá responder a nuestros miedos más profundos. |