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Por eso, si vos también tenés que recurrir a ella, recordá que para tu bebé el momento de la comida verá igualmente una ocasión de gran satisfacción, sobre todo si mientras le das la mamadera, lo acaricias, le hablas, lo abrazas contra vos, en un contacto íntimo y protector.
Si crías a tu bebé con leche artificial, sobre todo en los primeros días, debés tener mucha paciencia para enseñarle a succionar. Será éste el movimiento que deberá realizar él y no el de exprimir (como sucede en cambio en la lactancia materna). Durante la toma deberás sujetar a tu hijo de tal forma, que le trasmitas seguridad y protección, acariciándolo y hablándole. |
En el primer mes de vida le proporcionarás de S a 7 tomas diarias. Para ello existen tablas con horarios y cantidades. Es difícil para un bebé que acaba de nacer saber exactamente cuándo comer y cuándo dormir. No le impongas un horario demasiado rígido, sino que trata de apoyarlo en sus necesidades alimentarías, vas a ver como en poco tiempo se va a ajustar ese reloj natural interno que regula el momento de sus comidas.
La mamadera: instrumento básico de alimentación infantil
Tiene que ser práctica y funcional, es decir: graduada, con la capacidad adecuada, de fácil (resistente a los cambios de temperatura), y con una forma que evite los puntos difíciles de limpiar
Mientras le das la mamadera al bebé, mantenlo en una posición semisentada, procurando que la mamadera este en posición oblicua; de hecho, la tetina debe estar siempre llena de leche.
La tetina es la parte más importante de mamadera. Tiene la función de sustituir al pezón materno y es lo primero que el niño aprende a conocer, a través de la boca. Debés mantener un constante control sobre las tetinas: en caso de que presenten incisiones, a causa de los dientes, u otras alteraciones, proceder a su reemplazo.
El chupar, un acto espontáneo del recién nacido
El chupar es una capacidad que todo bebé en cuanto nace manifestará instintivamente, el primer contacto con el mundo exterior.
Y no podría ser de otra manera, ya que chupar será para él la condición indispensable para recibir el alimento del pecho o la mamadera.
El bebé no solamente chupará tu pecho o las tetinas, sino que también se chupará su dedito y todo lo que le ponga al alcance de su boca.
El acto de chupar no sólo representa para el recién nacido la manera de alimentarse, sino también de buscar un placer táctil y de probar sensaciones placenteras y reconfortantes, las mismas que él va a encontrar cuando se adueñe del chupete. Mucho se ha publicado sobre la conveniencia o no de dar al bebé el chupete, si bien a menudo no será una elección de los padres, sitio más bien una decisión que él tomará por sí solo. El chupete es el refugio del niño, lo ideal para consolarlo y tranquilizarlo en los momentos en que se sienta triste o inquieto. Sin embargo, va a ser importante que, si bien encontrará en él una ayuda en los momentos difíciles, no debe convertirse para tu hijo en un hábito o un vicio.
Si lo gratificas con mucha atención y estás cerca de él, tratándolo con amor y ternura, el sólo va a exigir el chupete cuando le sea necesario; por lo general, será hacia los 12-18 meses, al ser el bebé más autónomo y sentirse más seguro, cuando tomará la iniciativa de dejarlo.
Tené presente que aunque algunos niños se acostumbran incluso a dos chupetes, uno en la boca y otro en la mano, otros preferirán consolarse de otra forma, tal vez tocándose el pelo o acariciando una sábana. |