
Requerimientos nutrimentales
En base al concepto de que el crecimiento corporal precisa un aporte de energía y nutrimentos plásticos que permitan al organismo modelar su figura dentro de un patrón de normalidad, se acepta el criterio de estimar las necesidades nutrimentales calculando la ingesta de nutrimentos que promueve en los niños una velocidad de crecimiento acorde con lo normal. Aunque este criterio parece indiscutible, puede objetarse por el hecho de que es difícil definir el crecimiento óptimo de un niño sin tener en cuenta las características de la dieta que consume y la contribución de su herencia genética en su evolución somática; esta última variable ordinariamente queda fuera de control. |
Energía
La estimación del consumo diario de leche humana en niños lactados por sus madres ha servido de base para calcular la energía que requieren para crecer normalmente. Aceptando que como término medio consumen durante los primeros seis meses 750 ml de leche diarios y en el segundo semestre, cuando ingieren ya otros alimentos, toman 600 ml, el Consejo Nacional de Investigaciones (CNI) de los Estados Unidos de América recomienda a estas edades, respectivamente, 108 kcal y 98 kcal/kg (Food and Nutrition Board 1989). |
Estas recomendaciones son un poco más altas que las estimadas en un estudio prospectivo longitudinal, realizado por Whitehead y Paul (1981). De acuerdo a estos autores, la energía requerida por niños ingleses, cuyo crecimiento ponderal coincide con el 50 percentil de los estándares norteamericanos, en los varones, varía entre 104 kcal/kg a los dos meses de edad, y 87 kcal/kg a los 6 meses. En lo que respecta a las mujeres, el aporte de energía requerido a los 2 meses es de 101 kcal/kg, y a los 6 meses de 88 kcal/kg. En el mismo sentido, los datos de Prentice et al. (1988) acerca de las mediciones de gasto de energía, usando con este propósito óxido de deuterio, hacen pensar que las recomendaciones dadas para niños norteamericanos exceden los requerimientos.
Es conveniente recordar que el aporte de energía en la dieta tiene como objeto cubrir el gasto de energía del organismo en reposo (GER), cuando la persona realiza alguna actividad física y por concepto de la termogénesis. En estos componentes influyen diversas variables, como el sexo, la edad, el tamaño y la composición corporal, los factores genéticos, la energía ingerida en la dieta, los estados fisiológico patológicos y la temperatura del ambiente. En los niños, el tamaño y la composición corporal dependen de la edad; así, a medida que el volumen corporal es menor, tiene, en términos relativos, mayor cantidad de tejidos metabólicamente activos. Esta circunstancia determina que el GER sea más alto cuando el organismo contiene una mayor cantidad de masa magra (Food and Nutrition Board 1989). |