La inmadurez biológica en el aparato digestivo
Los datos disponibles indican que los niños menores de 6 meses muestran cierta inmadurez biológica en el aparato digestivo, en la función renal y en los mecanismos de defensa contra sustancias potencialmente antigénicas.
Limitaciones en la absorción de los almidones
La menor presión del esfínter esofágico inferior, la escasa producción de acidez gástrica y de pepsina, la deficiente actividad de amilasa pancreática, la relativa deficiencia de lipasa y de sales biliares y la menor producción de enteroquinasa, explican razonablemente la incompleta absorción de las proteínas y las grasas y las limitaciones en la absorción de los almidones. Aunque desde el punto de vista nutricional, todas estas deficiencias aparentemente no interfieren con la digestión y absorción de cantidades suficientes de estos nutrientes, no es lícito pasar por alto que el desarrollo del aparato digestivo es aún incompleto.  |
Introducción de otros alimentos
La introducción de alimentos al cuarto mes, cuando la producción de muchas mujeres que lactan en los países en desarrollo no es suficiente para cubrir la velocidad con que crecen los niños, es una recomendación que debería promoverse ampliamente; a esta edad las desventajas fisiológicas casi han desaparecido.
Consecuencias de la aglactación temprana
Es preciso insistir en que la aglactación temprana conlleva ciertos riesgos: favorece el sobrepeso y la obesidad en los lactantes; da lugar a que los niños corran mayor riesgo de padecer fenómenos de hipersensibilidad a algunos de los antígenos contenidos en los alimentos. A este respecto es aconsejable que los lactantes cuya familia tiene antecedentes de alergia, cumplan un año de edad para introducir el huevo, el chocolate, los cítricos, las fresas y otros alimentos alergénicos. No menos importante es evitar la adición de sal en la dieta que consumen los lactantes; hay indicios de que este antecedente se asocia, a largo plazo, con hipertensión arterial. |